El Gran Circo del Sur Rodolfo Santana



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El Gran Circo del Sur
Rodolfo Santana
Escrita en 1971.Estrenada por el Laboratorio de Investigación Teatral de la Universidad del Zulia.1974.Maracaibo.Edo. Zulia. Participante en el II Festival Internacional de Teatro de Caracas (1974) Premio Nacional de la Crítica. (1975) Revisada en 2007.

“El Gran circo del sur”



Personajes
Papá -Se cree dueño del Circo.

General Pérez -Se cree dueño del Circo

Golconda -Una de las Mujeres Más Gordas del Mundo

Golmunda -Otra de las Mujeres Más Gordas del Mundo

(Las Mujeres Mas Gordas del Mundo pueden ser representadas por hombres)



4 mujeres ensalmadoras

Pambelé -Santón poco escrupuloso.

Josué -Ayudante de Pambelé

4 guías (Dogui)

El Hombre Más Fuerte del Mundo

Torturador 1

Torturador 2

Martina -Una mujer faquir

Agustín -Un hombre faquir

5 agentes del Circo - Visten uniformes negros, con gorras.

Botas negras

Jaguar

Quetzal

Burriquita

Diablo

Venado

Músicos

Notas
Cada escena se desarrolla en un compartimiento. El público recorre escena por escena y entre ellas hay pasillos, puentes que parecen frágiles, túneles de aspecto ominoso.

En la entrada, afiches de colores. Una boca enorme de payaso conduce al interior del Gran Circo del Sur.

Carpas. Pasadizos con telas multicolores.

Para la puesta en escena de esta obra se pueden utilizar edificios en construcción; áreas amplias en edificios institucionales. Se debe buscar la complicidad con artistas plásticos que puedan contribuir con los dibujos del Circo.

Grupos experimentales, estudiantiles.
Los espectadores entran al Gran Circo del Sur en grupos de treinta, encabezados por Dogui, el guía.

Dogui viste un mono completo, azul, de obrero, con botas negras.Un cinturón negro de cuero.

La representación es itinerante. Así, en un momento determinado, puede ocurrir que cuatro grupos distintos de espectadores en distintas escenas, cada uno con su guía Dogui contemplan la función En un espacio inicial- un salón previo al recorrido- se observan dibujos de payasos, hombres hercúleos mostrando sus músculos, gimnastas. Maromeros y trapecistas. Hay que dejar una o dos escenas entre el recorrido de cada grupo de espectadores para evitar congestiones. El guía, Dogui, los anima apoyado por una cobertura de música circense:
DOGUI ¡Vamos, señores, han llegado al Gran Circo del Sur, donde están prohibidos los bostezos, las migrañas y las lágrimas!

¡Aquí todo es aventura, risa, adrenalina y magia de la buena!

¡Síganme, que nuestras huellas son seguras! ¡Nuestros camiones han recorrido desde Las salinas de Araya en Venezuela hasta los poblados más extremos de la Patagonia argentina sin sufrir un solo percance!

Escena 1

Las Mujeres más Gordas del Mundo
En la entrada de la primera escena hay afiches de las mujeres más gordas del mundo. El acceso evoca una inmensa boca de mujer pintada de rojo, abierta. Dogui invita a entrar.
DOGUI ¡Adelante, amigas y amigos!¡Pasen a ver nuestras primeras y exclusivas atracciones : las mujeres más gordas del mundo!¡Figuran en el libro de records Guinness desde hace varios años!¿Cómo lograron ser las más gordas del mundo?¿Cuál fue su régimen alimenticio?¿Cuanto pesan? ¡Entren! ¡Entren y entérense de la asombrosa verdad!


Los espectadores entran al primer compartimiento. Sobre una tarima, sentadas en grandes sillones, están Las Mujeres más Gordas del Mundo. Tras ellas hay dos espejos, de los utilizados en camerinos, con bombillos alrededor. Hay percheros donde cuelgan sombreros y pañuelos. Varias coronas de distinto tipo. Un sector de la tarima se extiende a un lado, como una pequeña pasarela.

Las Mujeres poseen una apariencia imponente. Dos montañas de carne recubierta por trajes donde se han gastado kilómetros de tela. Rostros hermosos los de Golconda y Golmunda, sin duda. Más allá de las papadas gigantescas hay unas cabezas donde el más desprevenido nota cierta sensualidad. Cabelleras profusas, manos bien cuidadas. Collares Una de las gordas cabecea llena de sopor y la otra se encuentra alerta, los ojos muy abiertos. Sonríe al ver a la gente.

GOLMUNDA: (Llama a su compañera) ¡Golconda! (La otra mujer sigue cabeceando) ¡Golconda! ¡Golconda, despierta!


GOLCONDA: (Sorprendida)¿Huyeron los tigres? ¿Dónde están los gorilas? ¿Quedé finalista? ¿Se hunde la tierra bajo nuestro peso?
GOLMUNDA: Tenemos visitas.
GOLCONDA: ¿Los jueces?¿La prensa?¿Cuál es el dictamen del jurado?
GOLMUNDA: No, Golconda, es nuestro público que viene a vernos…(Con satisfacción) Y es de mal tono dormir frente a ellos.
GOLCONDA: (Ve) ¡Cierto, visitas.!

Ambas mujeres arreglan su pelo. Se observan rápidamente en espejos manuales cercanos.

DOGUI: ¡No teman, señores, es terreno firme!. ¡Diez veces aplastado para sostener con dignidad las grandes moles de nuestras estrellas!.


GOLCONDA: ¡Para que no nos pase la tragedia de Oruro!
GOLMUNDA: (Como un mal recuerdo) ¡Ay, ni lo menciones, Golconda, que se me quita el apetito!
GOLCONDA: ¿Quieren saber?...¡Pues el Circo plantó carpa en pleno Oruro, cerca del Santuario de la Virgen del Socavón y no apisonaron bien el terreno!
GOLMUNDA: (Se abanica) ¡Me sofoco!
GOLCONDA: ¡Y el piso se hundió bajo nuestros pies ¿Se imaginan ese terror de película?¡Si no es por la red de seguridad que siempre nos colocan, habrían encontrado nuestros cuerpos cien metros más abajo, entre los túneles de las minas de estaño!
GOLMUNDA: ¡Cerca de la China, Golconda!
GOLCONDA: ¡Entre mineros!(Con cierto retintín de desprecio)¡Mineros!....Con lo bien que huelen…
GOLMUNDA: ¡Pura agua de colonia Jean Marie Farina!…
Ríen con cierto escándalo. Muy brevemente. Aun conservan cierto comedimiento.

GOLCONDA: Si nos visitan no es ninguna exageración esperar algún presente. ¿No crees, Golmunda?


GOLMUNDA: Se ven caballeros y damas de distinción.
GOLCONDA: Si, se nota en las corbatas y perfumes exquisitos…las chaquetas…
GOLMUNDA: En la calidad de los peinados y el cuidado de las uñas…
GOLCONDA: (Con cierta presión) Jamás olvidarían las normas elementales de educación que exigen llevar un presente al hogar que se visita.
Dogui reparte caramelos entre los espectadores.
DOGUI: Entréguenselos. (En voz baja) ¡Les gustan mucho los caramelos!. Llámenlas Golconda y Golmunda.

GOLCONDA: ¡Dogui, maldito sonrisa de burro! ¿Por qué dejas entrar a gente maleducada y sin obsequios?


DOGUI: (A los espectadores) Entréguenles los caramelos.

¡Pronto, que se enfadan!.


GOLMUNDA ¡Bien merecidas te vendrán las barbaridades que Papá y el General Pérez te preparan!.
Los espectadores, o en su defecto Dogui, les entregan caramelos a las Mujeres Más Gordas.

Se ablandan rápidamente ante las ofrendas.
GOLCONDA: ¡Oh, caramelos!... ¡Qué dulce persona es usted!

GOLMUNDA: (Reteniendo la mano de quien obsequia, salvo Dogui)¡Qué manos tan suaves! Una mano así puede salvar el universo y todo lo bueno que hay en el.


GOLCONDA: ¡Nos da tanto gusto recibir a personas de distinción!.
GOLMUNDA: No es que despreciemos al proletariado.
GOLCONDA: ¡Nunca, ellos son nuestros admiradores!
GOLMUNDA: Pero sin duda alguna, quizá debido a la educación recibida, y a nuestra condición de reinas nos sentimos más espontáneas y afines con personas que, como ustedes, se ven pertenecientes a una categoría humana superior…
GOLMUNDA: En donde impera el buen gusto.
GOLCONDA: ¡El aprecio por la belleza y el glamur!
DOGUI: ¿Y por que el General Pérez me prepara barbaridades?
Las dos gordas ven a Dogui.
GOLMUNDA: (Sarcástica a Golconda) ¡Ay, si, tan ingenuo que es él!
GOLCONDA ¡Si, el pobrecito idiota! Pone la cagadita y no se da cuenta…
GOLMUNDA: ¡Protestas por todo!
GOLCONDA: Nada te gusta. Todo te parece torcido. Ríes cuando todos lloran y vas a la izquierda cuando todos van a la derecha…(A Golmunda) No le hagamos caso, Golmunda…quiere distraernos….
Notan la argucia de Dogui. Siguen en lo suyo.
GOLMUNDA: Yo soy Golmunda y ella es Golconda. (Muy suave) Somos amigas de siempre.
GOLCONDA: ¡Como hermanas!.
GOLMUNDA: Leales, solidarias…
GOLCONDA: Desde el Primer Concurso en que nos encontramos…¿Recuerdas, querida?
GOLMUNDA: Como si fuera ayer: ocurrió en Chile, en el Concurso de Belleza más antiguo del Mundo…

¡Del mundo!


GOLCONDA: “Miss Valdivia”…fundado en 1917. Ahora se llama “Reina de Los Ríos”…Allí competimos por primera vez…¿Me obsequias un vaso de agua, querido Dogui?
DOGUI: Por supuesto.
Dogui se dirige a la parte trasera de la tarima.

Sobre una mesa pequeña, una jarra y vasos. Dos chupetas grandes.
GOLCONDA: (Confidencial, a los espectadores. Señala a Dogui) No me explico cómo pueden soportar a semejante sujeto.
GOLMUNDA ¡Si yo fuera ustedes, protestaría ante las taquillas solicitando cambio de guía!.¡Ese hombre es una lacra!
GOLCONDA: ¡Nada le gusta!¡Pretende cambiar todo este Circo!¡ Un resentido, eso es lo que es!
GOLCONDA ¿Pagaron dinero, no?
GOLMUNDA Bueno, es normal pedir una retribución acorde con la cantidad y ese sujeto no llega a satisfacer ni dos centavos. ¡Ni dos! ¡Cuiden sus carteras, que tiene malas mañas!
GOLCONDA: Y las damas manténganse alejadas de él, que le gusta toquetear a las mujeres en el culo, haciéndose el distraído….
Dogui se vuelve con el vaso.
GOLCONDA: ¡Allí viene, Golmunda, allí viene!
Dogui se acerca y entrega el vaso a Golconda que toma un pequeño trago. Pausa corta. Le entrega el vaso a Dogui que lo coloca cerca del espejo.
GOLCONDA: (Haciendo señas de inteligencia a los espectadores) Dogui. Querido Dogui.
DOGUI: Dime, Golconda.
GOLCONDA: (Con suave y maligna intención) ¿Cómo está la jirafa Carolina? ¿Y la elefanta Betty?
DOGUI: Bien. Hace media hora terminaron de comer.
GOLCONDA: Anoche escuché barritar a Betty.
GOLMUNDA: ¡Yo también!...Era un barritar apasionado. Parecía llamarte.
GOLCONDA: ¡Ella te tiene tanto afecto!. Cualquiera diría que es cierta la comidilla que circula por allí...
DOGUI: ¿Comidilla?
GOLCONDA: (Acusadora, cruel)¡Te han visto trepar por una escalera hasta el trasero de la elefanta Betty!.
Dogui ríe.
DOGUI: ¿Y con la jirafa?
GOLCONDA: (Con ira, confundida por la risa de Dogui) ¡Lo mismo. Lo mismo!
GOLMUNDA: ¡Y no te rías que estamos frente al jodido público!
GOLCONDA: ¿Es que tú crees que el bestialismo no se condena?
GOLMUNDA: ¡Léete la Biblia, el Corán, los Vedas, imbécil!…
GOLCONDA: ¡Te esperan las torturas más dolorosas en cualquier vida eterna!. Sea bajo las barbas de Cristo, Alá, Buda….
GOLCONDA: ¡O el jodido diablo!
Las gordas ríen vulgar y estruendosamente.
GOLMUNDA : (En histérica confusión)¡Mandinga se lo lleva, por

comunista!


GOLCONDA: ¡Le jala las patas, por rezongón!
Golmunda: ¡Le mete tizones en el culo, por idiota!
Ríen y respiran agitadamente.
DOGUI: No creo que el interés de nuestros amigos se centre en mis supuestas inclinaciones sexuales, muchachas.
GOLMUNDA: ¡Corrompido!
GOLCONDA: ¡No puedes ver una gallina porque se te sale la babita!
Nuevas risas vulgares.
DOGUI: ¿Por qué no les narran la manera en que llegaron a ser las Mujeres más Gordas del Mundo?
GOLMUNDA: ¡No tenemos la menor intención de seguir tus indicaciones, perverso!
GOLCONDA: ¡Si dialogamos al respecto con nuestros queridos visitantes será porque nos sale de nuestras mismísimas y bellísimas nalgas!.
DOGUI: Y porque tienen un contrato con El Circo del Sur, con cláusulas muy específicas….
GOLCONDA: ¡Silencio, sucio patán!¡Rata peluda con el rabo pelado!
GOLMUNDA: (Intensa)¡Cuando Papá y el Coronel Pérez te hagan las iniquidades que es menester hacerte, me acercaré a tu cuerpo con sal y vinagre para lavarte las heridas!.
GOLCONDA: ¡Provocador! ¡Amante de bestias!
GOLMUNDA: ¡Ni a tu puta madre le pudiste arrancar una sonrisa cuando naciste!
Gritos. Histeria. Risas. Pausa corta.
DOGUI: Bueno, está bien. (Decepcionado) Me voy y entonces no habrá concurso…¡Vamos, señoras y señores!

Dogui avanza hasta la salida.

Cambio radical en las dos mujeres. El miedo a perder El Concurso es superior a cualquier odio.

Se les ablandan las expresiones. Son casi niñas.
GOLCONDA: ¡No, Dogui, mi amor! ¡Estrellita de la mañana!
GOLMUNDA: ¡Encanto de la pradera!¡Dogui, Dogui, el mejor y más dulce guía de este circo!
GOLCONDA: ¡Si, señor, el más diestro! (Casi rogando, a Dogui) El más bonito y cuchi. Nos portaremos bien, amorcito…
GOLMUNDA: ¡Lo juramos!
DOGUI: (Con paciencia franciscana) Bueno, pues, comiencen…
Pausa. Aparecen signos de malignidad en los rostros de Golconda y Golmunda. Un profundo desprecio por Dogui. Están a punto de manifestárselo pero se reprimen una a la otra, chismorrean por lo bajo y van a lo suyo: El Concurso.
GOLMUNDA: (Suave, al público) Como les venía diciendo, nacimos en un pequeño pueblo de América del Sur. Nunca supimos ni sabremos su nombre ya que en los ejes de nuestros camiones se asienta el polvo de mil aldeas y ciudades y nadie guardó memoria del lugar y circunstancias de nuestro nacimiento.
GOLCONDA: Debemos decir, aunque nos duela, que nuestros padres y madres…¡Ejem!...Pues…. no eran nada del otro mundo en el diagrama del Gran Circo del Sur….Eran, pues, seres normales, sin ninguna relevancia…
GOLMUNDA: Al principio mentíamos. Ustedes saben, mentiritas piadosas…. Golconda, por ejemplo llegó a decir que su padre era nada más y nada menos que Alonso Bermejo Sánchez Veragua, duque de Roca Negra…¡Imagínense!

¡Me reí tanto cuando descubrieron su mentira en el Concurso “Miss Feria Agropecuaria de Valle de la Pascua”! (Entre risillas sarcásticas) su padre, que se llama Heliodoro a secas y es zapatero remendón tiene menos pedigrí que un perro flaco y amarillo de pueblo fantasma.


Golmunda ríe con escándalo. El odio ocupa la mirada de Golconda.
GOLCONDA: ¡Claro, Golmunda, nunca se podrá comparar con tu papaíto!….(Golmunda se enseria) Si, tu ilustre progenitor …y sus frecuentes apariciones en televisión, radio, prensa y en revistas donde siempre se enumeran sus títulos nobiliarios: “El Estafador Consecuente”, “El ladrón de siete suelas”, “El Azote de la Honradez” ¿En cuál de sus castillos es que se encuentra pasando vacaciones en este momento, querida? ¿No es en el Palacio Real Penitenciario de La Picota, en Bogotá?(Golconda ríe con escándalo. Luego habla con profundo odio a Golconda) Dime, cariñito: ¿Seguimos hablando de los retorcidos caminos de nuestros padres y madres o nos dedicamos a otros aspectos del Concurso?
GOLMUNDA: (Dulce, conteniendo su ira sangrienta) Nuestras madres fueron unas santas, ¿Verdad, Golconda?….¡Sacrificadas! Trabajadoras, alegres, dedicadas a su hogar.

GOLCONDA: ¡Si, señor! Capaces de hacer cualquier contorsión por llevar la comida a la mesa. ¡Ellas lograron que nuestra niñez fuera feliz!...


Se alegran. Dogui, discretamente, en la parte posterior del dispositivo, se coloca una chaqueta de frac, con corbata de lazo y sombrero de copa.
GOLMUNDA: ¡Tanto! El mundo era un tío vivo cargado de mariposas de colores, sueños brillantes montados sobre los caballitos…Todos los días le seguíamos los pasos a una ilusión….
GOLCONDA: ¡Una ilusión!¡La más bella, magnífica, estupenda ilusión de las mujeres de este continente!
GOLCONDA Y

GOLMUNDA: ¡Ganar un Concurso de Belleza!


GOLCONDA En nuestra adolescencia éramos gráciles e imitábamos bien a las tigras de Bengala. ¿Recuerdas, Golmunda?
GOLMUNDA: Tú eras leve como una pluma…Un poema de suspiros…
GOLCONDA: Deseábamos ser equilibristas. (Pausa)

Maromeras, contorsionistas. Domadoras.


GOLMUNDA: Caballistas. Traga fuegos. Bailarinas. ¡Pero, sobre todo!...
GOLCONDA Y

GOLMUNDA: ¡Deseábamos ser reinas en un concurso de belleza!


GOLMUNDA: (Con desprecio) ¡Nada de primera finalista o Miss Consolación!¡No joda, Reinas!
GOLCONDA: ¡Y a ello hemos dedicado toda nuestra vida y alma!¡Cuerpo y espíritu!
GOLMUNDA: Desde el Concurso de Valdivia, hemos participado en ochocientos veinticuatro Concursos de Belleza…
Dogui aparece sobre la tarima, a un lado de las gordas. Un micrófono de utilería en las manos
DOGUI: ¡Si, amigos y amigas de esta hermosa noche!¡La noche más linda de las lindas noches!
Golconda y Golmunda, felices, se incorporan con cierto esfuerzo. Se observan en los espejos que hay tras ellas. Una toma una mota y se espolvorea la cara. Otra se coloca un sombrero.
DOGUI: ¡Es noche cerrada, pero no importa, la luna oculta comparte las ilusiones de este evento…(Enfatiza con gran despliegue de brazos y elevación de voz)

¡La noche del “Miss Fragancia Primaveral”


GOLCONDA: (Extrañada y molesta) ¿Y eso, señor animador?

¿Miss Fragancia Primaveral?


GOLMUNDA: ¡Parece el nombre de un desinfectante!
GOLCONDA: ¡Destape la mierda de sus letrinas con “Fragancia Primaveral”!
Ríen, escandalosas.
DOGUI: (Comenzando de nuevo)¡Señoras y señores, en esta noche hermosa y tibia, presentamos a ustedes el Concurso de los Concursos de Belleza…el “Miss Suave Ternura”…
Al escuchar el nombre, Golmunda abre tamaños ojos. Saca un cuchillo de algún bolsillo y lo acerca a su cuello. Está dispuesta a morir y se le nota en la cara.
GOLCONDA: (Por lo bajo) ¡Ese no, Dogui!…¡Recuerda, Golmunda quedó de primera finalista en ese concurso , en Tegucigalpa, ¿No te acuerdas? ¡Le robaron el triunfo!
Golmunda espera, el puñal dispuesto en su mano.
DOGUI: (Notando su gravísimo error)¡Por supuesto!...Señoras y señores, hay una lamentable confusión de mi parte….La ganadora de ese hermoso y valiosísimo certamen celebrado en Tegucigalpa se encuentra entre nosotros…¡La bella Golmunda!...¡ A quien un jurado maligno, estúpido, necio!….
Golmunda guarda el cuchillo entre sus vestiduras. Toma una corona que se encuentra sobre la pequeña tarima del espejo. Se la coloca sobre la cabeza.
GOLCONDA: ¡Hijo´e puta!
Se tapa la boca con vergüenza ante el público.

Dogui trata de cubrir su falta.
DOGUI: ¡Le robó a Golmunda su merecido Título de “Miss Suave Ternura”!….Véanle la Corona de Primera Finalista lograda en esa oportunidad, gracias al favor del público,…


Golmunda se muestra. Enseña su corona.

Dogui y Golconda aplauden y animan al público. Dogui despliega una pancarta donde se lee:”Miss Magia Cósmica”

Golmunda se quita la corona y la arroja sobre la pequeña tarima anexa al espejo.

Dogui se aparta un poco, sobre la pequeña pasarela anexa a la estructura donde se encuentran Las Mujeres Más Gordas del Mundo.


DOGUI: En esta noche de grandes y pequeños sueños, damos inicio a nuestro Concurso “Miss Belleza Cósmica” presentando a nuestras candidatas….¡Golmunda Pérez!

Dogui sopla un pito y toca una charrasca.

Golmunda avanza a duras penas, tratando de llevar su pesada carga de grasa. A pesar de sus esfuerzos se nota cierta distinción. Trascurre por la pasarela, entre jadeos, pero utilizando todos sus recursos expresivos para desfilar con soltura. Cosa que no logra en absoluto.
DOGUI: Golmunda tiene diecinueve años y mide 1.80 metros. Pesa setecientos ochenta kilos y está a punto de culminar sus estudios de Publicidad y Mercadeo. Le encanta la danza contemporánea, que practica constantemente y aspira a formar su propia compañía….Para llegar a este concurso Golmunda se ha operado los senos, con unos implantes texturados de primera calidad que han realzado su atractivo en ese renglón, en una mastopexia que evita las demasías que la llevaban a perder el equilibrio por el peso de las mamas. También se operó el cartílago nasal para desplazar una impertinente tendencia aguileña. La exitosa rinoplastia logró su actual y hermoso perfil romano. En enero del año pasado se efectuó una Braquinoplastia exitosa que atenuó la dimensión de sus brazos. ¡Y no podemos dejar de mencionar la maravillosa lipodistrofia que ha dejado su culito como el más redondo y suave del continente Latinoamericano! (Dogui aplaude. Motiva al público) ¡Aplausos para nuestra bella candidata!
Golmunda agradece. Dogui le coloca el micrófono cerca de su rostro.
GOLMUNDA: Confundo a Confucio con el filósofo creador de las confusiones. Menciono a Beethoven como mi poeta favorito y agradezco a Dios por la música de Shakespeare.

Y ríen las feas y las envidiosas cuando hablo.

Y ríen los machos en este continente de machos cuando sonrío.

Y ríen los sabios. Y los hondos.

No puedo verme en el espejo.

Me veo y veo a una anoréxica gorda,

a una bulímica en traje de baño “Catalina”

que no deja de vomitar porque quiere ser bella

y conquistar príncipes con mucho dinero

y manos repletas de diamantes, olorosos,

sin este miedo apretándome el corazón.
Golmunda retorna a su posición, cerca de la silla, entre aplausos.
DOGUI: ¡”Miss Magia Cósmica presenta a su próxima y última candidata: Golconda Pérez!
Golconda avanza sobre la breve pasarela entre resoplidos, haciendo esfuerzos sobrehumanos para llevar su mole gigantesca. Dogui sopla el pito y toca la charrasca, para dar sonido al evento.
DOGUI: ¡Golconda tiene diecisiete años y mide 1.82 metros!. Pesa setecientos cincuenta y nueve kilos y está por culminar sus estudios de Publicidad y Turismo. Ha efectuado cursillos de Modelaje y Buenas Maneras. Le encanta el alpinismo y los saltos ornamentales, deportes que practica cotidianamente. Al igual que Golmunda ha realzado sus atributos físicos con rinoplastia, Lipectomia, con mastopexia, abdominoplastia y queiloplastia, esta última con infiltración de ácido hialurónico.
Dogui coloca el micrófono cerca del rostro de Golconda.

GOLCONDA: (Con rencor disimulado)¡Hombres!¡Hombres!

Desde hace años Golmunda y yo

notamos que este Circo es una empresa manejada por hombres,

al igual que todos los negocios, gobiernos

y pueblos del Sur.

Y lo mismo pasa en el resto del mundo, por lo demás.

Por donde uno mira se encuentra con un hombre.

Hombres perdidos, dormidos, hinchados,

que no saben quiénes son

y pretenden enseñarnos a nosotras a ser

como debemos ser.

Hombres que, cuando las mujeres pedimos libertad

nos amplían la cocina, la cama o el cuarto del lavadero.

(Pausa) Y cuando pedimos la palabra nos ofrecen un ron, como si fuéramos a cantar un bolero.

Hombres que son como delfines,

se les presume inteligencia, pero no es algo comprobado.

(Pausa corta)Soy sensible, aunque no lo parezca.

Los caminos del Circo del Sur son muy largos, diversos y sus ciudades excesivas y repletas de hombres.

En cada una de sus rutas hay un Concurso de Belleza y cien niñas como yo que quieren ser reinas.

Como yo, niñas, atrapadas en la ilusión, entregadas con fervor al cirujano asesino

que nos sube o nos baja el culo,

una y otra vez, para lograr un pequeño signo a favor.

Yo no miraba así, como miro ahora. Quiero mi mirada…


Golconda comienza su retorno a la tarima.

Dogui aplaude.
DOGUI: ¡Bravo!¡Muy bien!
Pausa.

GOLMUNDA: ¡Dogui, tráeme una chupeta grande que está cerca de la jarra de agua!


GOLCONDA: ¡Y a mí también!
GOLMUNDA: ¡Apresúrate, que tengo la boca seca!
DOGUI: Ya vamos a la votación final, muchachas, no podemos distraernos….
GOLMUNDA: ¡Mi chupeta, coño!
Dogui, apaciguando a las gordas, se dirige a la mesa de atrás.
GOLCONDA: (Con rabia, a Golmunda) ¿Crees que me vas a engañar, perra maldita, como hiciste en el Miss Venezuela? ¿Crees que no he notado tus maniobras y chantajes para sacarme ventajas?
GOLMUNDA: ¿Y tus malditos pucheros con el público, sucia rata?¿Con cuántos de los hombres presentes te has revolcado, putica, para conseguir más votos?
Regresa Dogui con dos chupetas gigantes que les entrega a las gordas. Estas, enseguida, desesperadas, le pasan la lengua repetidas veces. Dogui toma una corona que se encuentra sobre la cabeza de un maniquí.
DOGUI: ¡He aquí la corona del “Miss Belleza Cósmica”!¡Estas bellas damas han puesto el alma en este concurso, yo que se los digo!

¡Han soportado las cuchillas y bisturís de cien cirujanos sádicos! ¡Las envidias de decenas de maquilladoras con el alma negra!¡Las brujerías de mil madres manipuladoras y odiosas!¡Las intrigas de cuarenta maricones cronistas de farándula!¡Las acechanzas de mil chulos y machorrias!¡Los tormentos de dietas aniquilantes!(Pausa)¿Cuál de ellas se llevará la corona?(Pausa corta. Señala al público)Serán ustedes y solo ustedes, querido público, quienes resolverán esta incógnita con… ¡Vuestro aplauso!...


Golconda y Golmunda aplauden entusiasmadas.

Miran al público. Le tiran besitos. Le sonríen. Les hacen gestos de complicidad.
DOGUI: ¡Aquellos que estén a favor de Golconda, demuéstrenlo con su aplauso!
Golconda eleva sus brazos. Sonríe. Golmunda la ve con rabia.
DOGUI: ¡Muy bien!....¡Y, ahora, los que estén a favor de Golmunda exprésenlo con sus aplausos!
Se escuchan o no los aplausos. Dogui, por otro lado, ya ha decidido quién es la ganadora.
DOGUI: ¡Bravo!¡Bravo, el público es sabio y ha elegido bien!¡Nuestra ganadora es!....¡Golconda!....

¡Golconda, la sin par!¡La bella!¡La reina!¡Miss Belleza Cósmica!


Golconda saluda con entusiasmo. Golmunda, con la cara impasible toma una capa ropa de terciopelo y la coloca sobre los hombros de Golconda. Dogui se acerca y pone la corona sobre la cabeza de la ganadora que sonríe y saluda. Su alegría dura poco ya que comienza a sentir la opresión de una cuerda en su cuello, ahogándola. Es Golmunda que trata de estrangularla con la mayor de las ganas. Golconda se queja. Jadea. Intenta respirar.
GOLMUNDA: ¡Muérete, sucia ladrona de reinados!¡Hoy la pagas, fea desgraciada!
DOGUI: ¡Golmunda, suéltala, la estás matando!¡No lo hagas, muchacha!¡Es solo un concurso!¡Suéltala!
Dogui trata de impedir el crimen pero un manotón de Golmunda lo hace a un lado. Luego, Golmunda sigue estrangulando a Golconda que cae sentada y a punto de morir en su enorme silla. Sin dudar, Golmunda toma la corona y con decisión se la coloca sobre la cabeza. Seria, saluda al público.

Golconda respira con ansiedad.
DOGUI: ¡Amigos, salgamos de aquí! ¡Lamento este pequeño incidente!¡Vamos, sigamos viendo las grandes atracciones del Gran Circo del Sur!¡Nuestras Mujeres Más Gordas del Mundo van a solucionar sus pequeñas diferencias, se los garantizo!¡ Vamos, ya lo que viene en esta atracción es trabajo de nuestros psicólogos!
Dogui avanza en el sector intermedio entre las dos escenas . Se detiene ante la entrada que accede a la siguiente atracción al notar las presencias de Torturador 1 y Torturador 2, con lentes negros y con chaquetas oscuras. Fuman y observan a Dogui y al público. Dogui se muestra receloso. Se dirige a los espectadores.
DOGUI: ¡La próxima atracción: El Hombre Más Fuerte del Mundo.!
TORTURADOR 1: (A Dogui) Hola, pajarito.
DOGUI: Hola.
TORTURADOR 2: ¿Tú por aquí? Creí que estabas “desaparecido”.
DOGUI: ¿Desaparecido?
TORTURADOR 1: Si, Dogui, fuera del mapa.
TORTURADOR 2: ¿Y ese gentío que te acompaña? ¿Todos tienen su cédula?
DOGUI: Es mi público. Pagaron sus entradas.
Los torturadores, con cierta resistencia se apartan para dejar pasar al público.


Escena II

El Hombre más Fuerte del Mundo

Los espectadores avanzan al interior de un salón estrecho, de paredes negras, con tarimas escalonadas y sillas oscuras que dan a una especie de escenario siniestro. Hay una cortina negra que impide ver lo que ocurre.

Al estar sentados todos los espectadores, Dogui inicia su trabajo. Descorre la cortina lentamente.
DOGUI: Dicen que posee una fuerza sobrehumana.

Lo dicen muchos. Yo no.

¡Vean, señoras y señores, la atracción del Gran Circo del Sur más llamativa y cargada de suspenso!
Una luz débil ilumina la figura de un hombre semidesnudo sentado en una silla metálica. Está atado. Tiene los ojos cerrados y respira agitadamente. A su alrededor diferentes aparatos de tortura: un generador de electricidad y sus cables. Una tina o pequeño estanque conteniendo agua. Un ring de auto. Una poceta.

En un panel, tenazas, pinzas y látigos. Una barra elevada para colgar prisioneros.

El Hombre más Fuerte del Mundo es flaco, nada musculoso.
DOGUI: ¿Cuál medida utilizaremos para medir la fuerza de este hombre?

¿Levantamiento de pesas?

En nuestro Gran Circo contamos con hombres que levantan un auto con una mano o arrastran a un tren usando una soga atrapada en los dientes.

Pero la fuerza de este hombre, el Más Fuerte del Mundo se mide frente al dolor.

Él no habla lo que algunos quieren que hable.

Guarda sus palabras en lo más profundo

y el sufrimiento más atroz no roza su silencio.

Sólo quejas.(Pausa corta) Gritos.

Espejismos en la fuerza de su cuerpo torturado.
HOMBRE MAS FUERTE

DEL MUNDO: (Con dolor, pero con entereza) Dogui, amigo, no sé cuanto más pueda aguantar…

¡Cuídate, te señalan!...Me preguntan por ti…Saben de ti. Donde vives. Donde comes. Donde duermes. Cómo piensas…

Entrando por el área del público se hacen notar verdugo 1 y verdugo 2.Avanzan al interior de la cámara y toman por los brazos al hombre que está sentado. Lo levantan. Todo es hecho lentamente. Sin violencias gestuales. Pero los rostros y cada uno de los movimientos cumplen un cometido esencial: infligir dolor en el torturado y un profundo desprecio por parte de los verdugos.

Los dos verdugos golpean al hombre. Cae al suelo y lo patean. Lo toman por los brazos y lo incorporan.
2 VERDUGOS

(En forma Coral): Primero someter al hombre a las humillaciones más duras.

Grabar en su conciencia que todo lo que representa no vale nada.

Degradarlo a la escala de los insectos ocultos bajo las piedras.


Los 2 verdugos conducen al hombre a la poceta y lo obligan a introducir la cabeza en ella. Se escuchan jadeos. Gritos ahogados.
2 VERDUGOS: No pronuncia nombres

Ni fechas

Ni sitios

Ni indica tácticas

Ni señala guaridas.
Levantan al hombre y lo cuelgan de la barra. Verdugo 1 toma una barra gruesa y en cámara lenta golpea el cuerpo colgante.

VERDUGO 2: ( A mitad del escenario. Hablando en dirección al público)En el Gran Circo del Sur los ministros tiemblan y se rodean de guardaespaldas

que vigilan a los guardaespaldas de los guardaespaldas

que los protegen de ser secuestrados.

Los industriales y banqueros lloran por sus millones en peligro. Por el disfrute amargo de una riqueza llena de sobresaltos.

Los bancos agudizan sus alarmas, sus rayos electrónicos, el espesor de sus cajas de caudales.

Las burguesías cagan más arriba del culo y se ahogan en sus egoísmos y en sus pequeños miedos.

(Se vuelve en dirección al Hombre Más Fuerte del Mundo)

Todo lo quieres cambiar.

¿Y dices no conocer ningún nombre temido?

Si tú mismo eres temido, debes conocer algo o alguien…
Descienden al hombre. Le sumergen la cabeza en la tina con agua .Lo sacan. Verdugo 2 queda dedicado a esta tortura mientras Verdugo 1, viendo frente a sí, explica:
VERDUGO 1: Las ciudades y campos son demasiado extensos.

Las calles, ventanas y puertas, infinitas.

Los autos, excesivos.

No podemos colocar un ojo vigilante en cada metro cuadrado.

Un arma apuntando a cada nuca.

(Observa al torturado. Se acerca a él)

¿Por qué no pronuncias un nombre?

¡Uno siquiera!...El de tu madre.

El de tu amante cuyo recuerdo te asalta en los momentos de pausa.

El de los amigos que en la juventud acompañaron tus juegos.

Dime…cuando nuestras carretas pasaban frente al Palacio de la Moneda,

cuando lo bombardeaban,

¿ Fuiste tú quien gritó de rabia?

¿Prefieres morir?

¿Anegar tu vida y sentir las flores flotando dentro de tu cuerpo?

Dinos el día, la hora, los implicados…..


Verdugo 2 Le hunde la cabeza. Pausa. Se la saca. Verdugo 1 camina alrededor de Verdugo 2 y torturado.
VERDUGO 1: El día, la hora, los implicados….El día, la hora, los implicados…
VERDUGO 2: ¿Conoces a Dogui? ¿Lo has visto últimamente?

¿Es cierto que sabotea las funciones?

Dicen que prepara un golpe para arrebatarle el poder a Papá…¿Es cierto?
Los verdugos toman al Hombre Más Fuerte del Mundo y lo sientan en la silla. Toman tenazas y con ellas le oprimen las tetillas. Jadeos. Gritos.

Verdugo 1 se dedica a torturar mientras Verdugo 2 se aparta. Enciende un cigarrillo muy cerca de Dogui.


VERDUGO 2: Tu silencio y tu muerte larga, larga, logran que el continente se contraiga.

Los hombres detienen el caminar en la calle sorprendidos y no saben por qué.

A cada uno de tus estertores las selvas se unen. Se levanta un brazo. Y otro brazo.

Una madre estrecha a su bebé y le dice: ”Tú también serás fuerte”

Alguien encuentra un amigo que no veía desde hace años

Y los dos comienzan una protesta en la esquina, una conspiración en un cuarto pequeño.

A cada jadeo tuyo alguien empuña un arma.

¡Por eso es necesario que hables!


Los dos verdugos se enciman sobre El Hombre Más fuerte del Mundo. Lo desgarran. Lo golpean.
VERDUGOS: ¡Habla, habla, di algo, reza!

Verdugo 2 se dirige donde se encuentra Dogui y lo hala violentamente sobre el pequeño escenario. Verdugo 1 saca una pistola y lo encañona. Verdugo 2 acerca el rostro de Dogui cerca del torturado.
VERDUGO 2 : Es tu amigo, Dogui. Dile que confiese.
DOGUI: ¡Si tienes un reclamo contra mí, háblalo con Papá!
VERDUGO 1: ¡Papá una mierda!
DOGUI: O presenten su queja al General Pérez. (Se suelta del agarrón de Verdugo 2) El les dirá lo conveniente que es hacer lo que ustedes hacen conmigo, frente al público…
Dogui avanza en dirección al público y ocupa el lugar en el que se encontraba. Verdugo 2 toma una picana y la aplica al cuerpo del Hombre más Fuerte del Mundo, que se estremece.
VERDUGO 1: (Se aparta. Guarda su pistola. Lava sus manos en el tanque de agua que utiliza para torturar. Se moja el pelo. Saca un peine y se peina. Le habla al torturado)Si dejas de ser el hombre más fuerte del mundo, el mundo será más débil.

Nosotros no nos veremos sujetos a estos menesteres.

Podríamos entrar en nuestras casas

sin la sensación de estar podridos cuando acariciamos a nuestros parientes. (Se peina)

Una palabra tuya, solo una y los empresarios sonreirían felices junto a sus putas

Los políticos serían más limpiamente deshonestos

y el continente dejaría de dar alaridos y tumbos pendiente de tu silencio.
Toman los cables y los aplican al cuerpo.

El torturado gesticula.

Grita sin emitir sonidos.
VERDUGO 1: En sus tumbas los dictadores quieren sonreír y tú no lo permites.

Somoza quiere sonreír y tú no lo permites.

Videla es más momia de lo que es y olvidó todos los tangos.

VERDUGO 1: Y los que gobiernan aguardan un disparo entre las sombras.

El sueño ha desaparecido de sus párpados
VERDUGO 2: Las cosas familiares se tornan ponzoñosas

y gritan que gobernar como ellos lo hacen,

en medio de los insomnios y el terror a las escoltas, es mucho más fuerte que tu resistencia.

Colocan al hombre, de pie, cerca de los espectadores, dándoles la espalda como si él mismo fuera espectador.

VERDUGO 1: Y toda la mierda acumulada en el Departamento de Estado

de los gringos se comprime más y más y viven más al comerla.

Y nada vale.

Tu fuerza cierra todas las salidas del Pentágono y los Altos Jefes Militares

chapotean en indignidad, polvo y viento.

VERDUGO 2: Por eso nos ordenan una y otra vez que te demos muerte y no te mueres.
Extraen pistolas. Disparan al hombre que se retuerce y no cae.
VERDUGO 1: ¡Tú, con tu maldito silencio!

Y VERDUGO 2: Siendo una vez. Una y otra vez el Hombre Más Fuerte del Mundo.



Se acercan al Hombre Mas Fuerte del Mundo. Lo llevan ante la tina y le sumergen la cabeza en el agua.

Dogui avanza hasta la puerta de salida..

Los Verdugos hunden al Hombre Mas Fuerte del Mundo en la tina, ahogándolo para que hable.
DOGUI: ¡Pronto, pronto, salgan!

¡Demasiado ruido!

¡Salgan!

Vamos, olviden el temor, el silencio.

Escuchen los buenos sonidos del Circo , las canciones.

¡Un bolero!…(Canta)

“Como un rayito de luna

Entre la selva dormida

Así la luz de tus ojos…

Hay que distraerse.

Pasarlo bien. Reír.

(Dogui sale al pasillo que lo lleva a la próxima atracción)

Vamos, que la suerte nos espera.

Quien tenga algún sueño que lo recuerde.

Miren las rayas de sus manos y esperen.

¡Sigamos, que la fortuna huye pronto! No se obstinen si la suerte se les resiste; ella no simpatiza con los que quieren dominarla. No quiere ser violentada.

Tampoco olviden que el último escalón de la mala suerte es el primero de la buena…

Dogui guía a los espectadores al tercer recinto.


Escena III

Los Mundos Mágico-Religiosos

Los espectadores entran al recinto.

Pambelé tiene adheridas sus espaldas a las de Josué que lo carga y trasporta por el recinto. Ambos hombres mantienen el torso desnudo y jadean acompasadamente. Van descalzos.

Las 4 mujeres, agitan largas ramas de ruda y albahaca y tocan con ellas los pechos de los espectadores.
4 MUJERES: Cruzar los brazos atrae a los espíritus.

Y cruzar las piernas atrae a los espíritus burlones.

Manténganse como palomitas dispuestas a emprender el vuelo.
Las mujeres sitúan a los espectadores en corros.

Hombre 2 activa su girar con el hombre 1 a cuestas.

Aumentan los jadeos, en los que participan también las mujeres.

Dogui se coloca cerca de un altar lleno de imágenes de la santería y cirios en una de las paredes del recinto.Entre las figuras del altar destacan fotos de Papá y del General Pérez.

Hombre 2 se detiene y abandona a hombre 1 que se afinca en el suelo y respira hondo. Pausa.
JOSUE: ¡Pambelé habla! ¡Pambelé habla!
4 MUJERES: ¡Pambelé habla!
PAMBELE: Pambelé habla porque conoce el movimiento de todos los objetos y el último resquicio del tiempo y el espacio a donde llegarán para jamás emprender otro movimiento.

Soy el amante de la suerte, el machote de la fortuna…


Josué coloca un sombrero y capa ritual sobre Pambelé que mira a los espectadores. Los señala. Los roza.
JOSUE: Pambelé habla para ti

porque Pambelé conoce, además, el eje de la rueda de los azares.


Las mujeres oscilan las ramas.Oscilan los cuerpos. Giran entre los espectadores.
4 MUJERES: ¡Hum. Hum. Pambelé! ¡. Hum. Hum. Pambelé.!
PAMBELE: En el Sur del Mundo el destino del hombre está amarrado al sortilegio.

Nada es posible sin la certeza del azar

y cualquier existencia es la prolongación de un juego de dados.

¡Agiten las ramas y rueguen a Pambelé para que la suerte les sea propicia!.


Las mujeres giran en un círculo amplio. Muy cercano a los espectadores.
4 MUJERES: ¡Hum. Hum. Panbelé. Hum. Hum.!
PAMBELE: Busquen en las aristas de las rocas.

En el juego de las ramas de los árboles,

en las manos y retinas la suerte del mundo.

Pambelé lo dice.


Las 4 mujeres adivinas y ensalmadoras les sonríen a los espectadores. Les toman las manos y las estudian.
4 MUJERES: (A los espectadores que le corresponden) ¡Señales maravillosas!.

La línea de la vida es amplia y cargada de acontecimientos.

Tu suerte está en la conjunción del número siete.

Séptimo día. Séptima hora. Séptimo minuto y séptimo mes.

Para los caballos el siete (No llegará de séptimo sino de primero)
Cambian de espectadores. Les toman las manos.
4 MUJERES: Siete tragos al amante antes de los besos

y en la lotería el primer número que sea siete.

El entendimiento brilla en esa circunstancia

y salvo las contrariedades de los seis tiempos anteriores

al séptimo serás feliz.
Nuevo cambio de espectadores.
4 MUJERES: ¿Ha soñado con águilas? ¿Con peces? ¿Con unicornios?

Soñar con agua significa que el sexo está reprimido.

Significa también deshidratación o búsqueda de la imposible serenidad.
Nuevo cambio de espectadores. Pambelé y Josué fuman sus tabacos. Toman ron en sus bocas y los expelen con fuerza sobre el compañero.
4 MUJERES: El que sueña con águilas deberá jugar a la lotería con el número noventa, si es hombre. Si es mujer debe abrir sus muslos a un hombre que mucho la desea y mucho placer le dará.
Nuevo cambio de espectadores

Todos los textos anteriores son dichos por las mujeres, en tono confidencial, a los espectadores. No en coro. El orden es optativo. Las mujeres se trasladan de uno a otro espectador y le comunican alguna de las citas, hasta que el público se haya impregnado bien de todas ellas.

4 MUJERES: Soñar con fusiles implica miseria y no debemos jugar a nada ya que perderemos.

Soñar con soldados invadiendo pueblos es buena fortuna y significa que podremos saquear con impunidad cuando ocurra cualquier cataclismo.
Pambelé y Josué han encendido grandes tabacos por los dos extremos y los fuman por un agujero practicado en el medio.

Rezan la oración del tabaco haciendo los signos cabalísticos.
4 MUJERES: ¿Piscis? ¡Acuario? ¿Escorpión?

¡Aprovechen que la fortuna los llama!

Les grita y parece que ustedes no la escucharan.

Si se trata de nacidos en abril, bajo los principios cósmicos de Aries, deben preservarse de sus opuestos.


4 MUJERES: Ningún principio o existencia es válido

y recomiendo a sagitario bañarse, para su cuidado, con aguas mezcladas con hojas de fresno y cariaco violeta.


Pambelé y Josué terminan de susurrar su oración. La del tabaco o cualquiera que pertenezca al gran acervo de nuestras supersticiones y ritos populares.
PAMBELE: ¡Detrás de mí un ejército de espíritus benéficos,

santos, santones, indios sacrificados y vírgenes mulatas,

reinas de la selva sentadas en jaguares

y cien mil espíritus burlones que exterminarán a los enemigos!

Ayudarán a los amigos.

Entablarán vínculos amorosos.

Y les darán cargos políticos

Señalando a todos aquellos que deseen irrumpir contra el estado de paz que posean.


Las mujeres, por lo bajo, “Pambelé”, “Pambelé”.

Dogui ríe.
PAMBELE: (Furioso por la risa de Dogui) ¡El que ríe es el destinado a sufrir los rigores de la razón y el látigo de los dueños de mundos mágicos!.
Pausa. Las mujeres se detienen y callan. Ven a Dogui.
DOGUI: (Juguetea con su bastón. Con humor, sin agresión) Voy a darte una zurra en tus posaderas cósmicas, Pambelé.
PAMBELE: (Agresivo)Más adelante te esperan Papá y el General Pérez, quienes no serán piadosos contigo.
DOGUI: ¿Qué puedo temer de Papá? ¿Acaso no hago bien mi trabajo?
PAMBELE: Tú no trabajas, te rebelas siempre.

Pateas el orden que todos respetan.


DOGUI: No hay orden, solo esclavitudes.

Aquí tienes muchos espectadores. El circo está lleno y cumplo mi función de guía de manera impecable. Lo que no puedes esperar es que soporte tranquilamente lo que es injusto y que tus putas me froten sus ramas en la nariz.


Las mujeres, enarbolando las ramas y amenazantes se acercan a Dogui que eleva el bastón. Las mujeres se repliegan.
PAMBELE: (Se acerca a Dogui. Musita. Los sortilegios de la oración del tabaco). ¡Ofrezco los humos de este tabaco a los siete espíritus!. En general al espíritu del cabrito negro, para que se monte sobre el espíritu de los cinco sentidos de Dogui.

Estos sentidos los invoco para que me lo traigan desesperado,

Como desesperada llevó el cabrito negro a la gritona

que buscaba a su hijo y lo buscaba y no lo encontró,

y se largó fueteada y re fueteada sin hallar descanso.

Así quiero que me traiga el espíritu del cabrito a los sentidos de Dogui a mi poder.


Josué carga a Dogui a sus espaldas y lo hace girar con violencia. Dogui ríe.
PAMBELE: ¡Yo te conjuro desde la cabeza hasta los pies!.

Parte por parte de tu cuerpo.

¡Coyuntura por coyuntura hasta llegar a tu miembro, para que tu naturaleza no desarrolle con ninguna mujer, ni sientas placer ninguno hasta que no vengas a mi poder!.
JOSUÉ: ¡Abandona, Dogui!.
Dogui ríe. Hombre 2 lo descarga.

Las mujeres han dejado escapar un “HAA” prolongado en todos estos sucesos.
DOGUI: Abandona tus suertes, Pambelé, en todos los pueblos he apostado y he perdido.

¿Quieres que siga atribuyendo mi pobreza a la mala suerte?

¡Vamos, el azar de este circo, su ruleta, está en las manos de los hombres que han conducido sus carretas al despeñadero.!

Ya estoy hasta los cojones de atribuir mi desventura al solsticio y al jodido signo astrológico.

He perdido mi vida creyendo en tipos como tú y en pajaritos preñados, loterías, caballos y un azar resbaloso como el aceite.

Lo mejor es luchar por los sueños.


PAMBELE: Pambelé habla.

Quema el circo, entonces. Inténtalo.


DOGUI: No es mala idea. (Al público) Vámonos, ya esto no tiene nada interesante.
PAMBELE: ¡Quedan los filtros mágicos y sus fórmulas!.

¡La piedra filosofal y el modo en que una joven curiosa puede entregarse sin perder su virginidad!.


DOGUI: Nada interesante. Ellos vendrán conmigo.
PAMBELE: ¡ Serás una nueva atracción, Dogui! ¡El Hombre Más Llorón del Circo del Sur!.
DOGUI: ¿Sí?
PAMBELE: Cuídate de los gatos negros y de los blancos.

De los ojos verdes y amarillos y rayados .

De las manos armadas y desarmadas.
DOGUI: (A los espectadores) Por favor.
Las mujeres indican la salida a los espectadores.
PAMBELE: ¡Te restan pocas horas de vida!.
DOGUI: Me siento con buena salud, Pambelé.

¡Quizá me salve!.


Pambelé señala en el altar Se ven los retratos de Papá y el General Pérez.

Las mujeres insultan a Dogui. Lo rodean y agarran.
4 MUJERES: ¡Dogui, alimaña! ¡Nos quieres robar la esperanza!

¡Dogui, la mala suerte te acompañará como la espalda!.

¡Maldito! ¿Por qué nos haces temblar? ¡Déjanos tranquilas!.

¡Pambelé te comerá los huesos!.


Dogui se desprende de las mujeres.

DOGUI: ¡Pronto!¡Pronto!





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