El Segundo Franquismo (1959-1975)



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El Segundo Franquismo (1959-1975)







EL SEGUNDO FRANQUISMO

(1959-1975)


Evolución Política entre 1959 y 1975


El final de los años 50 supuso el término y punto final de un modelo de Estado de inspiración fascista y de economía autárquica, siendo sustituido por una forma de gobierno mucho más práctica, dirigida por ministro “tecnócratas” hacia planteamientos de perfil más occidental y capitalista.

Este estilo de gobierno dio mucho poder a la “familia católica” (podemos destacar llegados a este punto a Laureano López Rodo1), relegando a un segundo plano a los falangistas, pero sin sustituir al principal valedor de la Dictadura: El Ejército.

Desde el punto de vista político, se terminará de configurar el Estado Franquista con nuevas Leyes Fundamentales: la Ley Orgánica del Estado de 1967 y la Ley de Sucesión de 1969 (que en la práctica era un intento de poner en marcha la “Monarquía del 18 de julio”, impuesto por Franco y personificada en don Juan Carlos, alejándose del proyecto de Restauración Borbónica planteada por su padre, don Juan).

Con la formación del gobierno de 1957, en el que se introdujeron dos ministros “tecnócratas” en las romas de Hacienda y Comercio, pertenecientes a la organización del Opus Dei, el papel de la “familia católica” fue en aumento, introduciendo personas en puestos de poder basándose en su formación técnica y no en sus planteamientos políticos (de ahí lo de ministros “tecnócratas”). Pero también es cierto que con su llegada se disolvieron las fronteras de las antiguas “familias” franquista; configurándose dos nuevos bandas que inician una lucha por el poder: el sector “aperturista” representado por esta nueva hornada de ministros tecnócrata como López Rodó, Fraga Iribarne, López Bravo, etc…; mientras que enfrente se configura el sector “inmovilista” (también llamado “bunker”) formado por personas “que habían hecho la guerra” como Girón de Velasco, Luis Arrese, Muñoz Grandes, etc… Los primeros pretendían la progresiva transformación del país en una especie de Democracia “controlada” que fuera mejor vista por otros países y los propios españoles; mientras que el “Bunker” pretendía perpetuar el Régimen de Franco tras su muerte (su planteamiento se puede resumir en que “tras Franco, las Instituciones”).

Lo cierto es que este enfrentamiento se prolongó hasta la práctica finalización de la Dictadura, en un ambiente de creciente hostilidad social (provocada por la crisis económica que sufriría el país tras el problema de la subida del precio del barril de crudo) la mayor presencia entre la población de planteamientos ideológicos alejados del Régimen y la presentación de alternativas al propio modelo establecido por Franco (Ley de Sucesión de 1969 y el establecimiento de la “Monarquía del 18 de Julio”).

Esto nos lleva a los últimos años de la Dictadura (1970-1975) donde fragilidad de la salud de Franco hizo muy apremiante clasificar la forma utilizada tras la desaparición del Dictador para gobernar España.

La lucha entre ambos bandos se recrudeció. Todo este periodo arranca cuando se producen el proceso de Burgos centro 16 presos de ETA, muchos de los cuales serían condenados a muerte la presión internacional fue tal que las penas de muerte serían conmutadas (1970). Pero quedó claro la posición de unos y otros ante la sucesión de Franco; alimentando al mismo tiempo a una oposición que aglutinaba incluso a veces discordantes dentro de la Iglesia contra el Régimen (cardenal Tarancón).

A pesar de la fuerte oposición interior, la lucha entre “aperturistas” y el “Bunker” seguía siendo algo palpable (siendo un buen ejemplo el intento del “Bunker” de sustituir en la posible sucesión de Franco a Juan Carlos por Alfonso de Borbón emparentado con la nieta del Dictador) y todo parecía indicar que cobraban ventaja cuando en 1973, y tras una recaída de la salud de Franco, fue nombrado Presidente del Gobierno el almirante Luis Carrero Blanco (persona de confianza de Franco desde la juventud), lo que suponía la continuidad de la Dictadura a través de las Instituciones. Pero ETA trastocará los planes de Franco (y en definitiva del “Bunker”) cuando a finales de 1973 Carrero Blanco sea asesinado2.

Fue sustituido por Carlos Arias Navarro, de marcado carácter "aperturista" que ya desde su discurso de toma de posesión dio pasos hacia medidas reformadores (siendo conocido su discurso con el sobrenombre de "El Espíritu del 12 de febrero") que fueron interpretados como una debilidad por el "Bunker" e insuficiente por la oposición democrática.

La debilidad de Franco era cada vez más evidente, lo que enrarecía y enquistaba las posiciones de las "familias franquistas" que advirtiendo el próximo final del Dictador querían tomar posiciones en función de sus propios objetivos e intereses. Esta situación dejaba un frente exterior muy debilitado, siendo aprovechado por Marruecos y su monarca, Hassan II, para la reclamar del territorio español del Sahara Occidental y Sidi Ifni. Para ello impulsó la "Marcha Verde"3, que ocupó "pacíficamente" estos territorios (noviembre 1975), pasando a formar parte de Marruecos tanto el espacio ocupado como su población, el pueblo saharaui, iniciando una problemática que todavía hoy perdura4.

Mientras en España, el príncipe Juan Carlos toma temporalmente las riendas del poder cedidas por incapacidad por enfermedad del propio Dictador; pero cuya recuperación, le obliga a devolverlo y deja al Príncipe en un segundo plano5, lo que acelera los contactos de Juan Carlos y su entorno con la oposición, desde la más moderada a la más radical.

Ya en noviembre de 1975, la situación médica de Franco entra una larga etapa de agonía, precedida de un creciente aislamiento internacional por el procesamiento de varios miembros del FRAP que termina en ejecuciones sumarias (septiembre 1975). La larga agonía del Dictador termina el 20 de noviembre de 1975 y abre, según la propia Ley de Sucesión de 1969, la posibilidad de que Juan Carlos I ser convierta en Rey de España.


Evolución económica (1959-1975)


Se puede hablar de dos fases claramente diferenciadas: la primera expansiva y desarrollista (1959-1969); y una segunda de depresión y contracción económica de coincide con el final de la Dictadura (1970-1975).

El "Desarrollismo" (1959-1969)


Partiendo de las transformaciones económica producidas al final de la etapa anterior, se produce el paso definitivo de la economía española hacia un modelo capitalista siendo su punto de partido el Plan de Estabilización de 1959, que rápidamente se mostró insuficiente y provocará la creación de toda una política de desarrollo llevada a cabo con una planificación trienal con los Planes de Desarrollo Económico y Social que desde 1964 impulsaron la creación de espacio económicos e industriales que corrigieran los desequilibrios territoriales de este aspecto, al tiempo que mejoraban la productividad de las empresas con nuevas infraestructuras.

Estos planes (1964, 1968 y 1972) trajeron las siguientes consecuencias positivas:



  • Crecimiento económica entre 1959 y 1973 que superó la media europea.

  • Se acentuó e impulsó el consumo privado en pos de una mejora del nivel de vida.

  • Permitió a los sectores secundario y terciario superan al primario en aportación al PIB.

  • Se mejoró la productividad industriales.

Pero esta mejora chocó con una serie de factores limitantes que deben ser tenidos en cuenta:

  • No se crean un gran número de puestos de trabajo, pero el paso se mantiene bajo porque hay una importante inmigración hacia Europa.

  • La creación de polos de desarrollo y creación de numerosos espacios industriales provocó un fuerte "éxodo rural" despoblando regiones como ambos Castillas, Extremadura, Aragón, norte de Andalucía y en el interior de Galicia.

  • El aumento del nivel de vida fue muy relativo (por debajo de la media europea) y siempre expuesto a la inflación y a la situación económica.

  • La industria española fue por lo general muy poco competitiva por su escaso desarrollo tecnológico.

  • Sistema financiero muy anticuado, que sólo con la crisis de los años 70 intentará modernizarse.

Llegados a este punto, no conviene olvidar el papel que empieza a jugar en la economía española el sector turístico impulsado por los visitantes europeos y campañas estatales que hacían atractiva las "vacaciones" de toda Europa (aquí no se puede dejar de señalar el lema de Fraga Iribarne: "Spain is Diferent")6.

Todo este cambio económico produjo una transformación de la sociedad española observable a través de múltiples registros como libros y películas de estos años. Se podía destacar:



  • La transformación de la sociedad española en una sociedad urbana

  • La consolidación de una creciente clase media definida por la renta familiar

  • Se adopta el modelo de familia nuclear, alejado del de familia extensa de las décadas anterior

  • La incorporación a la vida familiar de toda una serie de electrodomésticos que daban mayor comodidad; siendo la incorporación estrella la compra de un automóvil (lo que popularizó el modelo SEAT 600)

  • Hay un fuerte esfuerzo de escolarización y erradicación del analfabetismo con un aumento de la población escolarizada y la aplicación de leyes que encuadran la educación (como la Ley Villar-Palasí de Educación que perduró desde 1970 hasta 1994)

  • Se produce un proceso de secularización de la sociedad, acelerado en los últimos años del Franquismo, al calor de la oposición democrática y las críticas desde la Iglesia Católico al Régimen

  • Se inicia el proceso de liberalización de la mujer (aunque será un camino muy largo y tortuoso)

  • Si sumamos todo lo anterior, la sociedad la final de la Dictadura reclama sus derechos y sus libertades; lo que de alguna manera ayudó a la Transición entre Dictadura y Democracia.

La Crisis (1970-1975)


Todo este aparato económico se desmoronó a partir de 1970 con la continua subida del precio del petróleo; que restó competitividad a nuestras empresas e industrias, al ser una economía que había crecido al calos de una tecnología dependiente del petróleo; lo que sumado a las factores limitantes anteriormente mencionados produjo un estancamiento y posteriormente una caída en el PIB de la industria, pero cuyas alarmas quedaron ensombrecidos por la problemática política del final de la Dictadura. Ya será durante la Transición cuando se toman medida en pos de una recuperación económica que será muy dura y que no comenzará a dar sus frutos hasta bien entrados los años 80.

La oposición política al régimen franquista y Castilla-La Mancha bajo la dictadura franquista


Desde los años 50 empieza a cuajar un nuevo modelo opositor desvinculado de la Guerra Civil y que el Régimen siempre trató con dureza. Así, destacamos durante los primeros años 50 las huelgas realizada por obreros y estudiantes en el País Vasco (huelgas de Altos Hornos en 1947), Cataluña (huelga de los tranvías de Barcelona en 1951) y Madrid (enfrentamiento en la UCM en 1956)7.

Pero será desde los años 60 cuando veamos una oposición organizada desde 4 frentes:



  1. El PSOE, que desde la clandestinidad y en una clara colaboración con la UGT, planteó un oposición abandonando los postulados revolucionarios previos a la Dictadura, y dispuesto a seguir planteamiento cercanos a la Socialdemocracia que estaba desarrollándose en Europa8, y por lo tanto alejada de los intentos de control de la URSS. Ese proceso de regeneración interna culminó con el Congreso de Suresnes (1974) dejando como líder del PSOE a Felipe González.

  2. El resto de fuerzas liberales, socialdemócratas y democristianas se reunieron en Munich con los monárquicos (donjuanistas), en lo que se conoce como Congreso de Movimiento Europeo de Munich en 19629, dónde se sentaban las bases de una reconciliación nacional tras la Dictadura, apostando por una forma de gobierno democrática y abandonando cualquier elemento que pudiera recordar a la Dictadura d de Franco.

  3. La izquierda comunista, liderada por el PCE, se fragmentará en dos grupos: uno de ellos, que no aceptaba ninguna manera los planteamientos de una posible reconciliación nacional y buscaba fórmulas para derribar al Franquismo10, apoyado por el PCUS primero, y por el Partido Comunista Chino después; mientras que el otro buscaba desvincularse de la tutela soviética y si apostaba por una reconciliación nacional, preparando al Comunismo para integrarse en un sistema democrático (Eurocomunismo), siendo este último liderado por Santiago Carrillo.

  4. Los Nacionalistas (PNV, CiU y ERC) apuestan por un modelo democrático que reconociera sus planteamientos políticos diferenciales, sentando planteamientos de lo que sería el Estado de las Autonomías y los Estatutos de Autonomía.

Finalmente, en el Tardofranquismo11, se crean plataformas que plasmaban diferentes formas de expresión democrática y que esperaban la muerte del Dictador para intentar implantar en España un modelo democrático:

Junta Democrática de España, en donde destacaban las figuras de Santiago Carrillo (PCE), los socialistas Tierno Galván y José Bono o el líder de CC.OO., Marcelino Camacho; que reclamaban un gobierno provisional que creara un régimen democrático entre cuyas primera medidas destacarían la amnistía a los presos políticos, la concesión de libertades políticas y sindicales y la legalización de todos los partidos políticos.

Plataforma Nacional de Convergencia Democrática, impulsada especialmente por el PSOE y la UGT, y que tenía el apoyo del PNV, partidos democristianos (Joaquín Ruíz Giménez); o incluso el apoyo de algunos comunistas no integrados en el PCE.

Unión Militar Democrática (UMD)12, grupo de militares que intentaron introducir y expandir los principios democráticos dentro del mayor baluarte del Régimen, el Ejército13.

Estos grupos fueron acercando posturas con los miembros “aperturistas” del Régimen con la finalidad de una Transición no traumática (abandonando la teoría de la ruptura defendida por los elementos de la oposición más radicales) a la muerte del Dictador, siendo destacables los encuentros discretos realizados por personajes tan reconocibles como el cardenal Tarancón o Torcuato Fernández-Miranda, entre otros, para facilitar la tarea.

Todos estos intentos se vieron afectados al final de la Dictadura por la vuelta al primer plano de la política de los Falangista (“el Bunker”) con la llegada de Carrero Blanco a la jefatura de gobierno en 1973. Sus planteamientos inmovilistas justificaron y facilitaron la creación de grupos terroristas contra el Régimen14, cuya actuación era vista desde Europa como la de unos luchadores por la libertad y cuya represión solo valió para aislar en su fase final al Régimen15, al tiempo que legitimaba de alguna manera una conducta violenta que no tenía sentido en una posible llegada de la Democracia a España. Destacamos en este punto a grupos como el FRAP, el GRAPO, “Terra i Lliure”; y por supuesto, a ETA, que será especialmente violenta entre las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

A pesar de sus planteamientos, la mayoría de la oposición trabajo por cauces no violentos facilitando el proyecto de la Transición, manejado por el príncipe Juan Carlos (futuro Juan Carlos I) y ejecutado en buena medida por los que serían dos principales colaboradores en esta tarea: Adolfo Suarez, Torcuato Fernández-Miranda y Sabino Fernández Campos.

Finalmente la Dictadura acabó en el momento en que Franco falleció el 20 de noviembre de 1975, abriendo la puerta a una Transición política hacia la Democracia necesaria, pero como veremos, difícil y asaltada por momentos que podrían acabar con ella.


Castilla-La Mancha bajo la dictadura franquista.


Castilla-La Mancha no existía en esta época, dado que surge como comunidad autónoma durante la transición democrática, tras el fallecimiento de Franco y de acuerdo con la Constitución de 1978.

El fenómeno demográfico más importante de la época franquista para la región fue la emigración masiva, que se inició en la inmediata posguerra, se aceleró en la década de 1960 y sólo comenzó a retroceder a partir de 1980. Se trató de un éxodo rural que despobló, sobre todo, las provincias de Albacete, Cuenca, Guadalajara y Ciudad Real.

Debido al atraso económico del territorio castellano-manchego, las capitales de la región atrajeron a pocos de estos emigrantes. La mayoría de ellos se desplazaron a Madrid y otros se dirigieron a núcleos urbanos de áreas más industrializadas (Cataluña, Valencia), o bien, al extranjero.

En la etapa franquista se realizaron algunos proyectos en la zona castellanomanchega, como la creación de poblados de colonización o la construcción de embalses: Alarcón (en el Júcar), Cíjara (en el Guadiana), Entrepeñas (en el Tajo) y Buendía (en el Guadiela). También, el trasvase Tajo-Segura, cuyas obras comenzaron en 1966. Otra actuación fue la central nuclear de Zorita (Guadalajara), que funcionó hasta 2006, y la central de Trillo (Guadalajara), inaugurada después de la muerte de Franco.



Durante la Autarquía, en 1942, el INI creó la Empresa Nacional Calvo Sotelo (ENCASO) en Puertollano para la explotación de pizarras bituminosas. Cerradas las minas en 1966 por no ser rentables, el complejo sirvió de base para el establecimiento de una refinería de petróleo, unida a la costa malacitana mediante un oleoducto. Con el Plan de Estabilización de 1959 la industrialización y los servicios dan un gran salto en las provincias castellano-manchegas. La necesidad de establecer centros industriales destinados a descongestionar las zonas que venían concentrando el crecimiento industrial (Cataluña, País Vasco, Asturias, Madrid), se potenció a través del establecimiento de polígonos industriales, como los de Alcázar de San Juan, Manzanares, Cuenca, Guadalajara, Talavera, Toledo, Albacete (polígono Campollano).

1 Aunque siempre se ha vinculado el ascenso de López Rodo a su pertenencia al Opus Dei, lo cierto es que también fue importante su vinculación a la figura del almirante Luis Carrero Blanco (mano derecha de Franco durante muchos años).

2 Luis Carrero Blanco fue asesinado por ETA en la Operación Ogro, que es el nombre en clave del intento de secuestro y su posterior asesinato meses después de que fuera designado presidente del gobierno de España por el dictador Francisco Franco.

3 La "Marcha Verde" fue un movimiento realizado por Marruecos con la finalidad de ocupar el territorio colonial español del Sahara Español. Todo arranca a partir de la resolución de la ONU 3458 B que reconocía el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, que el gobierno de Marruecos aprovechó para lanzar una "marcha pacífica" -con el apoyo del ejército marroquí- para presionar al gobierno español en la frontera saharaui. La presión llevó a 350.000 marroquíes a la frontera del Sahara, minada por el Ejército español, y allí se quedaron hasta que se firmaron los acuerdos de Madrid.

4 La situación en España era políticamente cada vez más complicada debido a la enfermedad y la agonía de Franco, por lo que se optó por la cesión del territorio a Marruecos (2/3) y Mauritania (1/3) a cambio de una futura consulta de autodeterminación del pueblo saharaui, pero la negativa de ambos países terminó empujando a la formación de un grupo armado que defendía los intereses del pueblo saharaui, el Frente Polisario. Sus actuaciones consiguieron que el gobierno mauritano a retirarse del sur del Sahara, ocupado también por Marruecos, que mantiene una política de segregación y persecución del pueblo saharaui, a pesar de haber abandonado las armas y tratar de alcanzar su objetivo de autodeterminación a través de protestas y campañas pacíficas.

5 En los sectores más cercanos del "Bunker" se veía al sucesor de Franco como un recambio en caso de que el Dictador enfermara o muriera, obligado a acatar las Leyes Fundamentales. Pero Juan Carlos tenía claro que no volvería a ocupar el poder de manera interina nuevamente sino que lo haría de manera definitiva y con autonomía política, lejos de la tutela a la que aspiraba el "Bunker". La falta de "docilidad" del Sucesor, llevó incluso a un sector ultraconservador (apoyado de manera indirecta por la propia esposa de Franco, Carmen Polo) a proponer como sucesor a la figura del primo del Príncipe, Alfonso de Borbón, que casado con la nieta del Dictador, podría ser visto como una excelente oportunidad de crear esa "Monarquía del 18 de Julio" fiel a los principios y leyes del Movimiento. Dicho intento fue contrarrestado por la influencia ejercida por Torcuato Fernández Miranda, López Rodó y otros miembros del ala más "aperturista" del Régimen.

6 La apuesta por el turismo fue tal que cuando se produjo el incidente de Palomares (Broken Arrow – pérdida total de armas nucleares) en enero de 1966, el más grave de la historia; existían en la zona del incidente rumores de contaminación radiactiva que podrían perjudicar a la creciente industria turística, por lo que Manuel Fraga Iribarne, ministro de Información y Turismo, y el embajador estadounidense Angier Biddle Duke llegaron a darse un famoso baño, para demostrar la seguridad de dichas aguas, aunque este hecho no se produjo en las playas de la zona accidentada (Palomares), sino en Mojácar (a 15 kilómetros, aproximadamente, del lugar del accidente), frente al Parador Nacional de esta localidad. Por otro lado se persiguió a cualquiera que pretendiera airear la noticia de la bomba y o del incidente (condena del Tribunal de Orden Público contra Dª Isabel Álvarez de Toledo, por promover una manifestación de vecinos de Palomares en relación al incidente).

7 Esta última tuvo la particularidad que se realizó alejada del frentismo entre vencedores y vencidos de la Guerra Civil, ya que sus hijos habían evolucionado hacia ideas contrarias al Régimen y por lo tanto colaboraron en dichas protestas (8-11 febrero de 1956). En este movimiento se llegó a contar con la participación de Dionisio Ridurejo, uno de los pocos líderes de la FE-JONS opuesto a la utilización que había Franco de ella; y que precisamente por esas discrepancias había abandonado el Movimiento ya en 1942.

8 Uno de los principales referentes para poder comprender la transformación de los Partidos Socialistas Europeos fue el de Herbert Karl Frahm, más conocido como Willy Brandt, líder del SPD entre 1964 y 1987.

9 Para la propaganda franquista esta reunión se conoció como el “Contubernio de Munich” o el “Contubernio Judeo-Masónico de Munich”, denominaciones que popularizó el diario Arriba.

10 Este corriente que escindirá del PCE, que se denominará PCE (marxista-leninista), exigirá la persecución de todos aquellos que colaborado y participado en el Régimen, rechaza la política de reconciliación nacional y apuesta por la creación de una República Popular. Su apuesta les llevará posturas en las que presuntamente colaborarán con agrupaciones terroristas para cometer atentado, viendo en ellos la fórmula para golpear y derribar al gobierno de Franco (un buen ejemplo de esta presunta pero nunca confirmada colaboración se puede relacional con la infraestructura que utilizó el comando de ETA que acabó con la vida del Almirante Luis Carrero Blanco en 1973 – Operación Ogro –). Su apuesta es tan radical que llega a crear propio brazo armado, el FRAP en 1974, como medio para alcanzar sus objetivos políticos.

11 Se denomina Tardofranquismo a la última etapa del Franquismo, que la mayoría de los autores establece entre 1970 y 1975.

12 El movimiento tuvo un precedente en la organización que conoció como academia Forja (1951-1955). El objetivo de Forja era conseguir la perfección moral y humana y mejorar la profesionalidad de los militares, a través de valores cristianos renovadores. No obstante, el férreo control ejercido sobre las Fuerzas Armadas, uno de los pilares fundamentales de la dictadura franquista, impide que desarrolle todo su programa, pero consiguió fomentar una visión crítica en los alumnos, futuros oficiales del Ejército. Aquí tuvo un papel muy significativo el padre jesuita José María de Llanos, quién tiempo después tendrá un papel relevante en el desarrollo de los llamados barrios obreros del sur de Madrid y la aparición de los conocidos como “curas obreros” de los años 80.

13 La UMD tuvo una fuerte influencia de la Revolución de los Claveles (abril de 1974), producida en Portugal por un grupo de oficiales jóvenes, demostrando que era posible organizar un movimiento democrático en el seno de las Fuerzas Armadas. Esto impulsa en agosto de 1974 a un grupo de oficiales españoles de ideas conservadoras pero moderadas a crear una organización capaz de devolver la libertad al pueblo y todo ello sin recurrir a la violencia. Dos de estos oficiales, los comandantes Luis Otero Fernández y Julio Busquets, viajan a Portugal para recibir información de primera mano de los militares portugueses; mientras que por otra parte también contactan con políticos de la oposición española, entre otros con el dirigente socialista catalán Joan Reventós y con Joaquín Ruiz-Giménez, ex-ministro de Franco. Perseguidos y encarcelados, mantuvieron su intención de seguir con sus contactos con los monárquicos (duque de Arión) y con los principales líderes de la oposición clandestina, como Felipe González y Santiago Carrillo. Finalmente la UMD se autodisolverá el 26 de junio de 1977 tras las elecciones del día 15 del mismo mes y año, ya que consideraron que ya no tenía sentido su existencia y que, en una Democracia, no tenían cabida organizaciones militares de este tipo.

14 Como ocurrió en el caso de el Juicio de Burgos (1970), el Proceso 1001 (1973) y las sentencias de muerte de septiembre de 1975 contra miembros de ETA y el FRAP.

15 El aislamiento fue tal que al funeral de Franco sólo asistieron tres Jefes de Estado: el príncipe Rainiero de Mónaco, el rey Hussein de Jordania y el general Augusto Pinochet de Chile.



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